Enfermera colombiana en Málaga: venció un linfoma, homologó su título y hoy trabaja en un hospital

Ivón es enfermera, bogotana, y llegó a España en noviembre de 2018 con su hija de casi tres años para vivir con su esposo español en Secadero, un pequeño pueblo de Casares (Málaga). En Colombia había sido profesora universitaria, enfermera de urgencias y de cuidados intensivos y auditora en medicina prepagada. En España empezó limpiando, superó un linfoma de Hodgkin en plena pandemia mientras su esposo enfrentaba su propia enfermedad y, años después, consiguió homologar su título. Hoy trabaja como enfermera asistencial en un hospital privado. Así lo contó en una entrevista con el canal Elandrevlog.
Un amor a distancia y un visado negado
Ivón conoció a su esposo por internet. Cuando quiso viajar a España a conocerlo le negaron el visado, en la época en que se exigía a los colombianos, así que fue él quien viajó a Colombia. Se casaron en 2010 y él se fue a vivir a Bogotá, donde la pareja pasó varios años. Intentaron obtener el libro de familia español desde Colombia y no lo consiguieron; ella terminó solicitándolo ya en España.
La decisión de emigrar fue pensada: tenían una casa donde llegar a vivir y antes del viaje organizaron el tema de la vivienda y del trabajo. Aun así, el cambio fue enorme.
De Bogotá a un pueblo con dos o tres buses al día
En Bogotá Ivón tenía dos o tres trabajos a la vez y era independiente desde los 18 años. En Secadero, sin carro, apenas podía moverse: hay pocas rutas de transporte al día. Se sintió dependiente para todo, también para el dinero, y eso la afectó. Lloraba mucho, se encerró y empezó a tener episodios de fibromialgia, aunque a su madre le decía que estaba bien. Un vecino mayor empezó a tocarle la puerta cada día para invitarla a caminar: «Hija, vamos a andar». Esas caminatas la ayudaron a salir adelante.
Una fregona frente al espejo
Para tener ingresos propios empezó a trabajar en limpieza. Lo cuenta con honestidad y con respeto por ese oficio:
«El primer día que yo pasé por un espejo con una fregona en la mano, yo me puse a llorar… Y yo me miré al espejo y dije: “Esto no es lo que quiero para el resto de mi vida”».
No era, aclara, porque fuera un trabajo menor, sino por los muchos años de preparación académica y experiencia que traía. Decidió que ese empleo sería un medio para avanzar y no se quedó quieta: mientras trabajaba estudió en España un grado superior relacionado con la salud.
El diagnóstico que lo cambió todo
En diciembre de 2019 a su esposo le diagnosticaron un tumor cerebral. En enero de 2020, a ella, un linfoma de Hodgkin. Su hija tenía cinco años. Como no se sintió bien atendida en el hospital donde recibió el diagnóstico, un tío y su esposa la llevaron a Girona, donde le hicieron las primeras quimioterapias justo cuando cerraban fronteras por la pandemia.
Al volver a Andalucía terminó la primera fase, pero cuatro meses después tuvo una recaída más agresiva. Recibió nuevos tratamientos, tuvo COVID tres veces y finalmente le hicieron un trasplante autólogo de médula ósea. Este año, en agosto, tocó la campana tras cinco años de proceso. Sigue con controles cada cuatro meses y solo toma una pastilla de hierro.
De esa etapa destaca la sanidad pública española: no tener que comprar ni una botella de agua, recibir cada día pijamas y sábanas limpias, ir al hospital sin dinero. Y deja un mensaje para quien atraviese un mal momento:
«Hay que llorar, tocar fondo y empujarse, ¿sabes? Para salir a flote».
La homologación: años de espera y una respuesta en 20 días
Ivón había intentado homologar su título de enfermería hace muchos años, antes incluso de conocer a su esposo. Le dieron un aprobado condicionado a cursar dos asignaturas en España y, al averiguar en la universidad, entendió que el proceso le llevaría mucho más tiempo, así que lo dejó.
El año pasado contactó con un abogado de extranjería, le entregó sus documentos y, según cuenta, en 20 días le respondieron: homologado. En ese momento hacía las prácticas de su grado superior en un hospital y allí le dijeron «te quedas». En dos días tuvo varias entrevistas y pudo elegir la oferta que más le convenía. Su meta ahora es volver a la parte de gestión, como en Colombia.
«Si tú tienes tu título homologado de enfermería, no vas a estar más de una semana sin empleo».
Según ella, en España faltan alrededor de 100.000 enfermeros. Por eso, desde un grupo de Facebook de enfermería que creó hace años y que reúne a unas 37.000 o 38.000 personas, insiste en que quien piense migrar homologue antes de salir.
Lo que puedes aprender de esta historia
- Homologa antes de migrar. Es el consejo central de Ivón, aunque no tengas fecha de viaje. Empieza por nuestra guía de homologación y convalidación de títulos.
- Prepara tus documentos desde Colombia. Diplomas, notas y certificados apostillados: lo explicamos en apostilla y legalización de documentos.
- Si te casas con un europeo, registra el matrimonio. Revisa los pasos en registro civil de nacimiento y matrimonio en el consulado.
- Conoce el sistema de salud de tu país de destino. Te contamos cómo acceder en sanidad y tarjeta sanitaria en Europa.
- No vengas a la aventura. «Organícese mejor… no se vengan a la loca», dice. Infórmate sobre residencia y empadronamiento antes de viajar.
- Piensa en la movilidad. Si vas a vivir en un pueblo, el transporte puede ser limitado. Mira nuestra guía del carné de conducir colombiano en Europa.
Preguntas frecuentes
¿Es fácil para una enfermera colombiana conseguir trabajo en España?
Según Ivón, con el título homologado sí: asegura que no se pasa más de una semana sin empleo por la falta de profesionales.
¿Cuánto tardó en homologar su título?
Su primer intento quedó condicionado a dos asignaturas y lo abandonó. Años después, con la gestión de un abogado de extranjería, recibió la respuesta en 20 días.
¿Qué estudió en España mientras trabajaba?
Un grado superior del área de la salud, cuyas prácticas en un hospital le abrieron la puerta a su empleo actual.
¿Cómo valora la sanidad pública española?
Muy positivamente: durante su tratamiento contra el cáncer destacó que no tuvo que pagar nada ni llevar insumos al hospital.

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