De soldador a ingeniero en España sin homologar su título: cómo lo logró Jefferson, paisa en Barcelona

Jefferson, colombiano de Medellín que pasó de soldador a técnico de ingeniería en Cataluña, en entrevista con Elandrevlog

Jefferson Palacios estudió diseño industrial en el ITM de Medellín, completó la ingeniería y trabajó 17 años en una fábrica de aires acondicionados para carros en Itagüí. En marzo de 2020 llegó a Barcelona sin contrato, empezó cargando escombros y separando paquetes, y cinco años después trabaja como técnico del área de ingeniería de una empresa industrial cerca de Manresa, ya con la nacionalidad española. Lo más llamativo: lo logró sin haber homologado todavía su título. Así lo contó en una entrevista con el canal Elandrevlog.

Un ingeniero que empezó como operario

En Itagüí, Jefferson entró como operario de producción, aprendió a soldar tuberías de aluminio y, mientras soldaba, estudiaba de noche. Al graduarse lo pasaron al área de ingeniería, donde estuvo nueve años como analista. En 2020 ganaba alrededor de 1,5 millones de pesos, unos 600.000 por encima del salario mínimo de entonces. «Llevo 17 años en esta empresa, ¿qué he logrado?», se preguntó a los 38 años, pensando en su casa y en la universidad de su hija.

Lo pensó durante un año. Un amigo de la infancia, barbero en Barcelona, le ofreció recibirlo. Jefferson puso a prueba su palabra paso a paso: le anunciaba que iba a vender la moto, comprar los pasajes o renunciar antes de hacerlo, y solo cuando el amigo confirmaba, daba el paso.

«Lo único que necesito, parcero, es el techo. Recíbame, que yo me la juego, porque yo sé trabajar».

Llegar justo antes del confinamiento

Aterrizó el 1 de marzo de 2020. Al día siguiente ya estaba en Mataró bajando escombros de un tercer piso por 50 euros. Luego llegó la pandemia. Vivió un año con su amigo y otros compatriotas, en un piso por el que no pagaban alquiler y cuya situación él mismo, con el tiempo, entendió como irregular e injusta. Aportaba su parte para la comida. Cuando consiguió su primer empleo le quedaban 200 euros, porque seguía enviando dinero a su hija.

Su primera decisión administrativa fue clave: el 3 de marzo ya estaba empadronado.

«Desde el primer día que llegué, lo primero que hice fue empadronarme».

De la paquetería a la soldadura

Trabajó unas semanas como ayudante para un constructor paraguayo. Con la solicitud de protección internacional en trámite obtuvo permiso para trabajar y entró en una empresa de clasificación de paquetes, donde estuvo unos cuatro meses de pie todo el día. Después envió hojas de vida a empresas de trabajo temporal y lo llamaron como soldador. Rechazó tres ofertas porque no tenía carro y no podía llegar; la cuarta estaba a cinco minutos de una estación de Renfe.

La empresa fabricaba camiones de recogida de basura y él solo dominaba la soldadura autógena, no la MIG/MAG. Un compañero africano veterano le enseñó y el jefe le dio media hora diaria para practicar con retales. «A la semana ya estaba ducho», cuenta. Por la ETT cobraba unos 12-13 euros la hora; a los tres meses lo contrataron directamente.

Cinco minutos con el dueño que le cambiaron la carrera

Jefferson sabía que el área de ingeniería de la empresa estaba en Manresa. Un día abordó al dueño, un señor de más de 70 años que pasaba por la nave, y le pidió cinco minutos. Le contó su experiencia como diseñador, su manejo de AutoCAD y SolidWorks, y le pidió que lo tuviera en cuenta.

«Yo tengo que ejercer lo mío, porque yo no vine acá a estar como soldador toda la vida».

Coincidió que necesitaban a alguien. Tras una entrevista, empezó en enero un periodo de prueba de tres meses con el sueldo de soldador; la empresa le pagó la habitación en Manresa durante ese tiempo y le aseguró que, si no se adaptaba, podía volver a la nave. Lo superó. Hoy figura como técnico del área de ingeniería: resuelve problemas en planta, hace planos y manuales de producto. Según explica, el convenio del metal fija para ese puesto un mínimo de unos 1.900 euros, frente a los cerca de 1.450 que ganaba como soldador. Compró carro y sacó la licencia de conducción en España.

Los papeles: constancia y tiempos

Jefferson resume su proceso así: tuvo la protección internacional en trámite durante dos años, acumuló los seis meses de cotización que entonces pedía el arraigo laboral, no tenía antecedentes penales ni en Colombia ni en España, y aplicó. Después llegó la nacionalidad: en marzo, cinco años después de aterrizar, recibió su DNI y su pasaporte españoles. Atribuye la demora de otros al «descuido», aunque reconoce que mucha gente no tiene con qué pagar las tasas y eso también retrasa los procesos.

Un detalle práctico: cuando se mudó a una habitación cuya dueña no quiso empadronarlo, recurrió al empadronamiento sin domicilio fijo. Y se enteró en el centro de salud, cuando le dijeron que no figuraba empadronado, de que había que renovar el padrón cada dos años.

¿Y el título? En esta empresa no se lo han exigido: envió su diploma y su acta de grado y demostró sus conocimientos. Aun así, reconoce: «Yo tengo que homologar».

Vida en Cataluña

Comparte piso con estudiantes cerca de su trabajo y los fines de semana va a Barcelona con su pareja, una catalana a la que conoció en el gimnasio hace cuatro años. En diciembre la llevó a Medellín, Cartagena y Quibdó, donde vive su familia.

Lo que puedes aprender de esta historia

  • Empadrónate desde el primer día. Es lo que cuenta para muchos plazos de residencia. Te lo explicamos en residencia y empadronamiento al llegar a Europa.
  • Tu oficio puede ser el trampolín hacia tu profesión. Jefferson usó la soldadura para entrar en una empresa industrial y luego pidió una oportunidad en ingeniería.
  • No dependas de que no te pidan la homologación. Su caso es una excepción. Revisa nuestra guía de homologación y convalidación de títulos y apostilla tus diplomas antes de salir (apostilla y legalización).
  • Pide tus antecedentes judiciales a tiempo. Fueron un requisito en su arraigo: mira cómo en certificados de antecedentes.
  • Si te interesa la nacionalidad española, infórmate pronto. Lee nuestra guía de doble nacionalidad para colombianos.
  • Ten un plan B. Su consejo final: «El que se vaya a venir, que siempre tenga su plan B»: dinero para una habitación o para regresar si quien te recibe falla.

Preguntas frecuentes

¿Se puede trabajar en España como diseñador industrial sin homologar el título?

En el caso de Jefferson, su empresa lo contrató como técnico de ingeniería con su diploma y su experiencia. Él mismo advierte que piensa homologar, porque no sabe hasta cuándo se lo aceptarán.

¿Cómo obtuvo la residencia?

Por arraigo laboral, tras dos años en España, seis meses cotizados y sin antecedentes penales, según relata.

¿Cuánto tardó en tener la nacionalidad española?

Unos cinco años desde que llegó en marzo de 2020.

¿Qué es el empadronamiento sin domicilio fijo?

Una alternativa que usó cuando su arrendadora no quiso empadronarlo. Hay que consultar los requisitos en el ayuntamiento correspondiente.

Mira la entrevista completa

Entrevista original: canal Elandrevlog en YouTube. Ver el video en YouTube · Canal @Elandrevlog

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