De Cali a un concesionario oficial en Santander: lo que nadie te cuenta de ser mecánico colombiano en España

Alejandro, mecánico colombiano de Cali que trabaja en Santander, en entrevista con Elandrevlog

Alejandro es caleño, tecnólogo en mantenimiento mecatrónico de automotores del SENA y hoy trabaja como mecánico en un concesionario oficial de Citroën (grupo PSA) en Cantabria. Llegar ahí le tomó años: tuvo que aprender de nuevo los nombres de las piezas, trabajar por 600 euros en un taller donde le gritaban, esperar tres años un permiso de trabajo y abrir una cuenta bancaria en Bélgica porque en España no lo lograba. En una entrevista con el canal Elandrevlog contó, con calma y detalle, la realidad del oficio para un colombiano en España.

Una formación que en Colombia ya era de marca

Alejandro estudió en un colegio industrial de Cali, donde recibió la mención de honor como mejor bachiller en mecánica automotriz, y luego hizo su tecnología en el SENA. En sus prácticas entró en un concesionario de Cali que acababa de incorporar Peugeot, y un técnico máster de la marca lo formó durante unos tres años. «Hay fallos que se arreglan sin tocar nada», explica: actualizando software o configurando una centralita.

Perdió a su madre a los 12 años y lo crió su abuela. Mientras ella vivió, emigrar no era opción. Cuando falleció, y con hermanas que llevaban años en España, decidió viajar. Llegó en abril de 2019 a Astillero, junto a Santander, donde vivió dos años con una de sus hermanas.

Mismo idioma, otro vocabulario

Lo primero que le sorprendió fue que, hablando el mismo idioma, tenía que «casi empezar de cero» para comunicarse en el taller. El rache se llama carraca; la extensión flexible que en Colombia apodan «el borracho» provocó risas cuando la pidió; al computador del carro le dicen centralita; y la primera vez que le pidieron «desmontar los palieres» se quedó en blanco. Hoy le pasa al revés: ya casi no recuerda cómo se llaman algunas piezas en Colombia.

Hojas de vida que se quedaban en recepción

Recorrió concesionarios preguntando por el jefe de taller, pero casi siempre su hoja de vida terminaba en la recepción. En un concesionario de la misma marca con la que había trabajado, el jefe de taller quiso contratarlo, pero no sabía cómo resolver lo del permiso de trabajo. Alejandro preguntó en Extranjería y le explicaron que lo normal sería volver a Colombia y que la empresa justificara por qué lo necesitaba a él y no a alguien inscrito en el paro, salvo perfiles altamente cualificados.

«Tú puedes tener un título de la NASA, pero si yo te pido que quites esa caja y la pongas, si yo veo que no me gusta, a mí no me importa tu título».

Esa frase se la dijo un jefe de taller cuando él le habló de sus títulos. Alejandro la tomó como lección: en este oficio hay que demostrar lo que sabes con las manos.

El peor taller y la mejor persona

Cuatro meses después de llegar encontró trabajo por un anuncio en Milanuncios, en un taller de Puente San Miguel. El jefe gritaba constantemente, la jornada era de nueve horas y media por 600 euros al mes y, entre trenes y transbordos, salía de casa a las seis de la mañana y volvía a las once de la noche. Un compañero colombiano le dio un consejo que no olvida:

«Cuando todos los mecánicos son nuevos, es por algo. Sospecha».

Un día sufrió un cólico renal en pleno taller y terminó hospitalizado. No volvió. Poco antes de la pandemia se apuntó a un curso de mecánica y conoció a César, un ingeniero electrónico y formador que reparaba carros a bajo costo para conocidos. Le pidió ayuda con el embrague de una caja robotizada de Citroën, le gustó cómo trabajaba y se quedó con él, cobrando un porcentaje de cada reparación. «Es una de las mejores personas que he conocido aquí», dice. Ese ambiente le dio paciencia para esperar los papeles.

Sin papeles, ni una cuenta bancaria

Alejandro insiste en que la falta de permiso no solo cierra puertas laborales: también te deja expuesto a que «cualquiera te ofrezca lo que hay». No pudo abrir una cuenta en España y, siguiendo el consejo de un amigo salvadoreño, abrió con su pasaporte una cuenta digital de un banco belga con IBAN europeo. Le sirvió hasta que obtuvo la residencia y pudo abrir una cuenta en un banco español.

«Al tener ese permiso de trabajo no es que tengas más derechos que otras personas, pero por lo menos ya tienes un trato más digno».

Tras unos tres años, con un precontrato de un taller multimarca y el tiempo de empadronamiento exigido, obtuvo su permiso de residencia. Luego pasó unos seis meses en un servicio Bosch de Castro Urdiales, donde lo pusieron a prueba con una avería eléctrica de un Volvo que quemaba un fusible al arrancar. Más tarde, a través de InfoJobs, lo llamaron para una entrevista en el concesionario oficial donde trabaja desde hace más de dos años. Le preguntaron por las herramientas de diagnóstico de la marca y, como la plataforma es la misma en todos los países, su experiencia en Cali fue clave.

Hoy: concesionario, pareja y un canal para aprendices

Vive en Santander con su pareja, una ecuatoriana que lleva unos 25 años en España. En su tiempo libre creó Mecánica pública, un canal de YouTube con contenidos ordenados por capítulos para quien empieza en el oficio, porque cree que muchos expertos olvidan que fueron aprendices: «Nadie nace aprendido, todos tenemos que aprender». Su meta es formarse en pedagogía y ser formador.

Lo que puedes aprender de esta historia

Preguntas frecuentes

¿Un mecánico colombiano puede trabajar en un concesionario oficial en España?

Sí, pero según la experiencia de Alejandro necesitas permiso de trabajo: sin él, en un servicio oficial de marca «olvídate».

¿Sirve el título del SENA en España?

Para Alejandro fue un gran respaldo, sobre todo la base en electricidad y electrónica, aunque los talleres siempre piden demostrar en la práctica lo que sabes.

¿Cuánto tardó en conseguir los papeles?

Unos tres años, con un precontrato de un taller y el tiempo de empadronamiento requerido.

¿Dónde encontró sus mejores empleos?

El primero, en Milanuncios; el del concesionario, a través de InfoJobs, que según él es el puente por el que muchos jefes de taller buscan personal.

Mira la entrevista completa

Entrevista original: canal Elandrevlog en YouTube. Ver el video en YouTube · Canal @Elandrevlog

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